|
|
Páginas
1
(2)
|
|
Este sueño sucedió hace más de veinte años y aún le encuentro otras capas de significado. Sin embargo el que tomaré aquí es el siguiente: Algo en mí me estaba diciendo que no era feliz haciendo música como la estaba haciendo. ¿Qué era este algo? Los creyentes dirán que Dios, los espirituales dirán que el espíritu, los psicólogos humanistas dirán que el Amor, los psicólogos freudianos dirán que el inconsciente y los músicos dirán que la esencia musical. Y yo, que soy creyente, espiritual, psicólogo humanista, psicólogo de influencia freudiana y músico digo que todos ellos y también aquello que está más allá de nuestra comprensión, pero que tocó (interesante verbo para un libro musical) el centro de mi experiencia de aquel momento y dejó al descubierto lo que siempre estaba pero nunca veía: mi sensación de vacío. Comprendí que, por supuesto, el problema no era la orquesta ni el director ni mis compañeros ni mis maestros sino la manera en la que yo me relacionaba con la música y, fundamentalmente con mi ser músico. Así, lentamente, luego de ese sueño pude comenzar a mirar la pregunta anhelada y temida a la vez, hasta que quedé frente a frente con ella y la miré en toda su complejidad: ¿Para qué hago música? Me pregunté a mí mismo entonces. Y luego de ella, todas sus derivadas: ¿Qué es un intérprete de música? ¿Cuál es mi función en tanto intérprete de música? ¿Para qué estoy tocando o dirigiendo esta obra? ¿Qué relación tiene la música con mi vida? ¿Qué significa expresarme musicalmente hablando y cómo hacerlo? ¿Cuál es el vínculo que yo debo establecer con la obra y con el compositor? ¿Qué diferencia hay entre un intérprete y un compositor? ¿Cómo tocar o dirigir a Beethoven sin traicionar a Beethoven pero involucrándome personalmente en el hecho extraordinariamente expresivo de dirigir a Beethoven? ¿Cuánto es posible comprender de la obra que estoy dirigiendo? Y tantas otras preguntas que me hice, me hago y me haré y también que no llegaré a hacerme con respecto al increíble hecho de ser un intérprete de música. Todas, todas derivadas de aquella primera y original pregunta: ¿Para qué hago música?
El libro que aquí comienza es, en parte, un recorrido por algunas de las respuestas que fueron apareciendo luego de aquella primera pregunta y que ya no pude no escuchar. Por supuesto, este libro es incompleto en el sentido de que no pretende dar una mirada cerrada de nuestras posibilidades interpretativas debido a una simple razón: considero que esto no es posible. Nuestro ser músico nos excede hasta tal punto que nuestros intentos de completud del hecho artístico son como los del niño cuando intenta tomar la luna entre sus manos: Sólo puede creer que lo ha conseguido porque no ha comprendido su inmensidad. Por otro lado, esta inmensidad del hecho musical nos acerca de tal manera hasta el abismo de nosotros mismos que hacer verdaderamente música implica necesariamente un salto al vacío que, muchas veces, no estamos dispuestos a dar. El miedo es inevitable, sin embargo en algún momento el salto también lo es.
|
|
Páginas
1
(2)
|
|
Consiga Música y emociones: Una mirada integral del intérprete de música de Mauricio Weintraub en esta página.
|
|
 | |
Está viendo un extracto de la siguiente obra:
|
|
|
Música y emociones: Una mirada integral del intérprete de música
de Mauricio Weintraub
ediciones elaleph.com
|
Si quiere conseguirla, puede hacerlo en esta página.
|
|
|
 |
|